Una Huella Indeleble Bronx NY

Lunes, 13 Octubre   

La experiencia demuestra que con la misma desesperación que un adolescente quiere realizarse un tatuaje en el cuerpo más tarde o más temprano se lo quiere quitar. Ya sea porque la persona madura se da cuenta de que no se siente cómoda con la marca o porque le trae problemas en su inserción laboral y social. Pero dar marcha atrás no es tan fácil.

Mucha gente llega al hospital para quitarse el tatuaje porque no consigue trabajo por este motivo. Para sacar un tatuaje, se utilizan varios métodos, todo depende del sitio donde está y de la superficie corporal comprometida. Si es pequeño y lineal, como un nombre, se hace una simple resección de la piel y una sutura, entonces el tatuaje es reemplazado por una pequeña cicatriz lineal. Pero cuando son muy grandes, abarcan pecho, espalda, brazos o piernas, hay que hacer una resección con navaja y luego poner un injerto con la piel del paciente, obtenida de otra parte de su cuerpo. En realidad, se trata de un parche que implica los riesgos de toda intervención quirúrgica.

La aplicación de láser es otra alternativa para disimular tatuajes. Produce una quemadura de la tinta, pero que deja el recorrido del dibujo. El método es costoso y no garantiza una solución ciento por ciento efectiva. Con esto no se puede jugar. El láser es también una agresión al cuerpo y no todas las tinturas pueden quemarse con esta técnica.


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